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Adentrándonos en la Caja de los Espejos… una mirada a los estereotipos de docentes presentados a través de la T.V.

tiposprofesoresQué duda cabe, la televisión es una parte importante de nuestra sociedad: dedicamos varias horas frente a ella, nos informa, entretiene y por cierto forma estereotipos. A propósito de estereotipos, ¿han visitado alguna vez una casa de espejos? Ese lugar en donde se encuentran diferentes tipos de espejos los cuales presentan una imagen distorsionada de quien se sitúe frente a ellos. Cuando se trata de retratar a los docentes muchas veces tengo la impresión de encontrarme en una de esas casas, puesto que se presentan imágenes deformadas, de allí que mi invitación es a adentrarnos en aquellos deformados retratos que nos presenta esta cajita.

Ahora bien, no está de más el considerar que nuestro gremio es muy diverso: fenotipos, intereses, métodos, personalidades y un largo etc., pero aún así nunca pasará desapercibido. Ciertamente, podemos distinguir algunos de los factores que nos hacen inolvidables para nuestros contemporáneos, entre ellos consideremos nuestra presencia en los primeros aprendizajes y por supuesto el tiempo que compartimos con nuestros estudiantes, algunos piensan que gracias a la jornada escolar completa, los tiempos de traslado y los horarios laborales de sus apoderados nuestros estudiantes pasan más tiempo con sus profesores que con su propias familias, de allí que nos transformemos en actores sociales relevantes… dignos de ser representados en la casi omnipresente televisión, entonces examinemos cómo nos retratan.

Primer caso: Edna Krabappel de “Los Simpsons”, la desilusionada.

Edna es profesora en la Escuela Primaria de Springfield entre ellos Bart Simpson, Milhouse Van Houten, Martin Prince, Nelson Muntz, entre otros. Su relación con los alumnos es algo contradictoria: por momentos parece una profesora dedicada e interesada por el futuro de sus alumnos, (como cuando fue la cabeza de una huelga general de profesores por falta de presupuesto). Pero la mayoría de las veces se nota que hace su trabajo con desgano.

Edna se muestra desmotivada, fumadora, viste siempre la misma ropa, al igual que sus colegas depende del libro de maestros con respuestas para hacer sus clases, tiene una relación afectiva un tanto disfuncional con el director Seymur Skinner y por cierto ya no tiene ánimo para lidiar ni con estudiantes problemáticos como Bart Simpson o estudiantes prometedores como Lisa Simpson o Martin Prince.

Sin embargo, Edna no siempre fue así, ella llegó a Springfield como una joven alegre y llena de optimismo casi se casa con Moe Szyslak conocido como el dueño de la taberna con el cual se proyectaba un futuro de felicidad al cual renunció cuando vio a Bart Simpson, el chico problema al cual nadie quería ayudar… pero ella sí, porque lo ve como un joven entusiasta, así se transformó en una profesora, llena de expectativas. Al pasar los años sus resultados estériles para ayudar a Bart, condiciones de trabajo, fracasos amorosos  han cambiado radicalmente su vida.

Segundo caso: El Profesor Jirafales de “El Chavo del Ocho”, el impaciente.

Personalmente no conozco su nombre y su especialidad, lo que sí es evidente es su estatura, 1,96 mt. de allí su apodo (y otros como Maistro Longaniza, Ferrocarril Parado, Kilómetro de Cañería, Kilómetro Parado, Manguera de Bomberos, Tobogán de Saltillo, Riata de Jaripeo, entre otros). Este profesor no compensa su estatura con paciencia, no es raro verlo expresar su frustración (con el clásico “ta,ta,ta,ta,taaaa!) ante la seguidilla de respuestas equivocadas y en ocasiones incoherentes de sus estudiantes.

A su favor podríamos señalar que el usa el método de la mayéutica (aportado por Socrates, el cual se basa en las preguntas y respuestas, cómo forma de aproximarse al conocimiento), lo que le da  a sus clases una dinámica bastante interesante… y claro un recurso humorístico para el programa ya que allí emergen los disparates.  Sin embargo, no deja indiferente su irritabilidad y la sensación de que en la escuelita no se aprende todo lo que se podría.

Un tema aparte, es el romance que sostiene con una de sus apoderadas, Doña Florinda madre de Federico Matalascayando Corcuera, más conocido como Quico, lo cual en el mundo real a un docente le podría traer dilemas éticos, profesionales y laborales no menores.

¿Algunas de las características negativas (desconexión, impaciencia, desmotivación) de los estereotipos están presentes en el desempeño de nuestra profesión?, ¿cuál será nuestro aporte a la vida de nuestros estudiantes?... a propósito, ¿alguien notó que nunca se supo el nombre del profesor Jirafales?

Tercer Caso: La Maestra Ximena de “Carrusel”, la abnegada.

Para refrescar un poco la memoria, Carrusel fue la versión mexicana de la telenovela infantil argentina “Señorita maestra”, adaptación que fue transmitida en Chile en la década de los noventa. Ésta se trataba de una teleserie que retrataba la vida cotidiana de un grupo de niños estudiantes de una escuela primaria mexicana ("La Escuela Mundial") y las relaciones de estos últimos con su profesora, La maestra Ximena Fernández.

Esta producción abarcaba otros aspectos, para efectos de esta reflexión nos centraremos en la profesora. Según una de las descripciones que podemos encontrar: “Es algo así como la encarnación de todo lo que es bueno. La maestra Ximena era profesora, amiga y madre para sus alumnos; de trato amable y enorme paciencia, la profesora era amada por todos”. Y qué duda cabe, ella es el clásico estereotipo de una profesora entregada a su labor: abnegadísima, entregada a un ciento diez por ciento a sus estudiantes en su vida académica, familiar y emocional…. Aunque como todo retrato parcial de la realidad o estereotipo no vemos los costos personales de ese estilo de docencia para la maestra.

Cuarto Caso: la profesora de Charlie Brown, la desconectada.

Como todos los niños de su edad (aproximadamente entre 6 y 8 años), Charlie Brown y sus amigos deben ir a la escuela, lugar donde se produce interacción con los adultos. En este contexto, la voz de su profesora, y en general del mundo adulto, siempre son variedades de "Blwa-Blwa" o "Blwa, Blwa-Blwa-Blwa-Blwa, Blwa-Blwa".

Esto necesariamente provoca la pregunta ¿por qué a la profesora de Charlie Brown no se le entendía nada?, navegando en la red podemos quedarnos con dos hipótesis: “en la historieta del periódico no existía el dialogo con adultos” o “el hecho de que el mundo de Charlie Brown en un microuniverso de personalidades donde nunca intervienen los adultos directamente, el cambio de voz reafirma que son extraños”. Ahora bien, considerando los elementos propios de la historieta se evidencia claramente la intención del autor de retratar la soledad de un niño tímido, y en el caso de su relación con los adultos (y con ello su docente) la distancia entre ambos mundos,  ya que a pesar de las quejas que les manifiestan los niños, jamás admiten razones, mucho menos excusas, y frecuentemente logran que los niños manifiesten a voces su intensa tristeza o enojo. Entonces, el retrato docente que tenemos ante nosotros, es el de aquel que no está conectado con sus estudiantes, ¡ellos no entienden a sus profesores, ni sus profesores entienden a sus estudiantes!

Quinto Caso: el profesor John Keating de “La Sociedad de los Poetas Muertos”, el idealista que no encaja.

Para quienes no han visto la película un breve resumen: un nuevo (y carismático) profesor de literatura, John Keating (Robin Williams), llega a la escuela Welton una de las más prestigiosas del país marcada por sus valores “Tradición, honor, disciplina y grandeza”. En ese contexto enseñará a un grupo de alumnos el significado de “Carpe Diem” (aprovechar el momento) y la importancia de hacer realidad los sueños a través de la poesía. Con aquello en mente, sus estudiantes, deciden continuar con “La Sociedad de los Poetas Muertos”, del que Keating fue miembro cuando estudió allí.

De nuevo, esta producción contiene una serie de elementos dignos de analizar, pero nuevamente nos concentraremos en el docente John Keating. Éste regresa a la institución que lo vio formarse con una visión optimista, empático y poniendo atención a las inquietudes e intereses de sus estudiantes además de un carisma derivado del hecho de que no olvidó de qué se trata la adolescencia y su luchas. Sin embargo, en el contexto de una rígida institucionalidad asistimos al choque de este idealismo contra la presión del status quo y queda en el aire la pregunta ¿Por qué no será posible establecer puentes de comprensión entre jóvenes y adultos para ganancia de todos y en particular de estos últimos?

Sexto Caso: profesor de telenovela de programa juvenil de la tardes, el invisible e irrelevante.

Debo reconocer que esta representación es la que menos me agrada y por cierto no cuento con demasiada información, puesto que no soy una habitual telespectadora de aquel tipo de producciones y por cierto tampoco me siento cercana al estereotipo propuesto.

Por los factores que mencioné anteriormente, las características que esbozo a continuación son muy generales, y de hecho elaboré dos categorías. La primera de ellas es el profesor invisible, puede ser  un docente muy joven y/o permisivo, su sala de clases y sus estudiantes no tienen estructura, no se hace respetar y es un personaje totalmente secundario, parte del decorado para las escenas en donde los personajes de la teleserie necesitan chismear acerca de sus asuntos durante una clase. La segunda categoría es el profesor irrelevante, puede ser presentado como una persona mayor y con una relación represiva hacia sus estudiantes. Sus estudiantes, sala de clases e incluso su colegio puede que esté estructurada y ordenada, pero aún así no es un actor relevante en sus vidas y es útil para crear conflicto, escapar de sus clases, dormirse en ellas o ser el marco para el personaje desafiante.

Finalmente, para cerrar esta reflexión hagamos un recuento de nuestros estereotipos: Edna Krabappel de “Los Simpsons”, la desilusionada, Profesor Jirafales, el impaciente, Maestra Ximena de “Carrusel”, la abnegada, la profesora de Charlie Brown, la desconectada, el profesor John Keating de “La Sociedad de los Poetas Muertos”, el idealista que no encaja y profesor de telenovela de programa juvenil de la tardes, el invisible e irrelevante. Teniendo en cuenta estos estereotipos queda claro que los personajes que presentamos no son representaciones fieles  de nuestro gremio, igual como las imágenes de la casa de los espejos la que hemos denominado caja de los espejos, es decir la tv, toma situaciones, personas y claro nuestra profesión y las presenta con distorsiones.

Si bien, estas distorsiones pueden ser positivas y negativas, sin embargo ¿algunas de las características negativas (desconexión, impaciencia, desmotivación) de los estereotipos están presentes en el desempeño de nuestra profesión?, ¿cuál será nuestro aporte a la vida de nuestros estudiantes?... a propósito, ¿alguien notó que nunca se supo el nombre del profesor Jirafales?

Una nota aparte al cierre, la coincidencia de esta autora con uno de los estereotipos presentados se limita a los aspectos formales de nombre y profesión, puesto que en lo personal no comulgo con esa representación de la docente/madre/gurú… aunque sí creo que como profesores debemos dar nuestros mejores esfuerzos y necesitamos conocer a nuestros estudiantes, pero con ciertos límites,  claro sin llegar a la alienación de la profesora Krabappel.

Un saludo cordial para  tod@s mis colegas, ¡disfruten de sus vacaciones!

La imagen fue extraída de http://penyatoqueta.blogspot.com 

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