FacebookTwitterRSS Feed

Educar es lo mío

ensenando

Por Katherine Bravo.

Desde pequeña sentí el bichito de querer ser profe, debe haber sido porque encontraba que mi profesora de Historia era la mejor y además me encantaba su clase, esto me llevó a estudiar Pedagogía en Historia el año 2007, carrera que cumplía todas mis expectativa y me hacía feliz.

Ya en la universidad y con el transcurso de los dos primeros semestres, algo me inquietaba, tras la primera práctica no me sentí cómoda, eran alumnos grandes y yo tenía solo 18 años, me sentía incapaz de trabajar con alumnos de cuarto medio, algunos repitentes de la misma edad mía, pero fue luego de la segunda práctica que logré entender lo que realmente me inquietaba, me tocó un primero medio, con pésima comprensión lectora y muchas falencias en otras asignaturas, me tocó además ser reemplazante del profesor jefe por un mes que me ayudó para comprender lo que pasaba en mi. No podía comprender como en primer año de enseñanza media los alumnos no comprendían lo que leían o en operaciones básicas de matemáticas mostraban fallas. Fue entonces que dije: para que los alumnos logren destacar en enseñanza media, deben recibir una buena base, hay que formar desde abajo. Pensaba a futuro: No entienden lo que leen y si después paso contenidos y no comprender?

En el momento muchos me dijeron "es una locura estás en segundo año de Historia y los niños son complicados, eres buena en Historia" pero no desistí, así que pedí cambio de carrera y realicé convalidación correspondiente.

...me dijeron "es una locura estás en segundo año de Historia y los niños son complicados, eres buena en Historia" pero no desistí...

En el año 2009 llegué a Santiago, primer año de pedagogía básica y práctica de observación de inmediato. Realicé esa práctica en una escuela en La Pincoya, era otro mundo, sentí que había estado en una burbuja, lo que viví en esa escuela me llevó a reformar mi vocación, querer estudiar pedagogía, no tan solo para enseñar, sino que como una responsabilidad social, si tengo las capacidades para esta carrera y puedo aportar, generar un cambio, por qué no?

Seguí realizando prácticas en esa escuela, conociendo a los niños y tratando de aportar lo más que podía en cuanto a conocimientos tenía en ese momento, a partir de esto debo decir que lo que más me llena como estudiante de pedagogía son los abrazos de niños con padres ausentes, cariños, sonrisas, que los alumnos te recuerden, más que el reconocimiento por un buen trabajo.

Ya en quinto semestre tuve que realizar práctica enfocada a niños con NEE, otro desafío. La realicé en un colegio particular y de nuevo, otro mundo, totalmente opuesto, me tocó un primero básico, leían de corrido, yo totalmente impresionada, como ya sabían leer, mi trabajo lo enfoqué en un alumno con autismo, una experiencia maravillosa! Uno comienza a comprender que no siempre tendremos alumnos "normales" que debemos ir más allá, no solo entregar contenidos, sino que también lograr pequeñas y grandes metas con los alumnos, independiente si son o no con NEE, además el proponerse cosas en conjunto con los alumnos, nos hace crecer y avanzar.

A meses de la práctica profesional, puedo decir "esto es lo mío" ciertamente hay miedo, sobre todo a la frustración, el pensar no saber a qué me voy a enfrentar, pero obviamente trato de recordar lo que sé, el por qué opté por esto y lo que quiero lograr.

Quiero generar cambios, ser una profesora no tan solo de contenidos, una profesora íntegra, capaz de conocer a cada uno de sus alumnos y las diversas realidades de ellos, escuchar el día de mañana un "gracias profe" saber que no solo entregué aprendizajes, sino que formé una persona.

blog comments powered by Disqus

hanescrito

Formulario de acceso