Gestión integral para el logro de homeostasis permanente en Organizaciones Educativas

escuela_del_siglo_21En la actualidad, la gestión educativa estratégica como nuevo paradigma de llevar a cabo, desarrollar y concretar la dirección organizacional, ha identificado como núcleo problemático la manera en la cual se encuentran disociados los aspectos específicamente pedagógicos de lo genéricamente organizacional. En esta línea, es oportuno reflexionar acerca de la importancia de iniciar una discusión profunda, dirigida hacia la obtención de planes estratégicos concretos con el fin de lograr así, transformar lo que pudiese ser una escuela concebida como un sistema cerrado, en un sistema con flujo de interacción abierto, con capacidad de respuesta activa e inmediata, reconociendo su funcionamiento probabilístico y no predecible, e interdependiente entre cada uno de sus sub-sistemas y un suprasistema (“entorno”), que la obliga a la adaptación permanente. Esto, sin perder los esfuerzos mancomunados por validar dentro de ella, la homeostasis como proceso fundamental de equilibrio, autoregulación y/o autoregeneramiento de los procesos internos del sistema denominado institución educativa.

Lo anterior, es producto de la influencia que ejercieron los estudios de Kenneth Boulding y su aporte en la Teoría de Sistemas[1]. Sin embargo, en materia de gestión integral, se considera no menos relevante mencionar la participación de Fremont E. Kast, quien propone un modelo conceptual de las organizaciones que sea adecuado para todos los tipos; pequeñas y grandes, formales e informales, simples y complejas, y que cubran una amplia gama de funciones. Por lo tanto, la define como: un subsistema inserto en su medio y orientado hacia ciertas metas; individuos con un propósito y que incluya: un subsistema técnico; individuos que utilizan conocimientos, técnicas, equipo e instalaciones. Un subsistema estructural; individuos que trabajan juntos en actividades integradas. Un subsistema administrativo; que planea y controla el esfuerzo global. Y por último, un subsistema psicosocial; individuos que se interrelacionan socialmente”.[2]    


{xtypo_quote_left}Es viable dirigir las acciones hacia una gestión integral, teniendo en claro que algunos de los elementos necesarios serán; líderes empoderados de sus cargos y altamente motivantes, que promuevan el trabajo en equipo y la comunicación permanente, generando constantes espacios de reflexión en relación a las prácticas directivas, pedagógicas y todas aquellas que forman parte de la cotidianidad de la escuela, de manera que se refuerce el aprendizaje de esta sobre sí misma{/xtypo_quote_left}

En relación con lo expuesto, necesario es para la organización educativa, experimentar una analogía con la interrelación e integración de los subsistemas expuestos por Kast. Básicamente, si uno de los subsistemas presenta una falla, aunque los demás sigan en perfectas condiciones, el sistema muere, debido al carácter sistemático de las distintas problemáticas probables dentro de la organización. Esto, expone de forma fehaciente la gran mayoría de los obstáculos a nivel de gestión educacional en las escuelas. Procesos de planificación aislados, con acciones que gozan del mismo atributo, sin estar enmarcadas en un plan de mejoramiento continuo, que integre la planificación estratégica de cada uno de los subsistemas de la institución. La necesidad de que estos últimos trabajen de manera interrelacionada, desarrollando un flujo constante de interacción, nace en la concepción de la escuela como una realidad compleja, que no puede ser sostenida de manera simplista, con presencia de subunidades desintegradas y orientadas hacia la consecución de metas y/u objetivos individuales. Los objetivos estratégicos de la institución, serán cumplidos en la medida que esta aprenda de sí misma, que interactúe permanentemente, que se auto regenere, en busca permanente del equilibrio, de la adaptación, de la homeostasis, tanto de forma interna como externa, pues de lo contrario, la dirección escogida sólo concretará el fallecimiento del sistema.    

A pesar de que a simple vista pareciera sencilla o lógica, paradójicamente la gran dificultad de una gestión integral, tiene lugar en la misma interacción o flujo de intercambios, característica inherente a un sistema complejo. Es por esta razón, que muchos liderazgos optan por el diseño, la distribución y asignación de las tareas, asociadas a responsables aislados, estáticos, que propondrán acciones enmarcadas en una única dimensión o área de análisis, aspecto que perjudica significativamente la visión holística de la organización, pero facilita la consecución de obligaciones mediante un liderazgo autoritario, que toma como base los criterios de sustentabilidad de la administración (subordinación y previsualización) y que tiene como costo, mínimo, la desmotivación del subsistema psicosocial (recurso humano), y por ende, una falla en él y posterior problema a nivel sistémico.

Por lo tanto, es viable dirigir las acciones hacia una gestión integral, teniendo en claro que algunos de los elementos necesarios serán; líderes empoderados de sus cargos y altamente motivantes, que promuevan el trabajo en equipo y la comunicación permanente, generando constantes espacios de reflexión en relación a las prácticas directivas, pedagógicas y todas aquellas que forman parte de la cotidianidad de la escuela, de manera que se refuerce el aprendizaje de esta sobre sí misma.

En definitiva y orientando el análisis  hacia una mirada práctica, la escuela debe enmarcarse en un paradigma de gestión estratégica, donde la planificación juegue el mismo rol, siendo interrelacionada y comunicada con cada uno de los subsistemas; Dirección Organizativa, Dirección Académica, Cuerpo de Profesores y Convivencia Escolar, todos en reflexión permanente y en un esfuerzo mancomunado por llevar a cabo planes de mejoramiento que incluyan objetivos estratégicos y acciones al corto, mediano y largo plazo, cruzadas entre todos los subsistemas, que apunten a la búsqueda  de un servicio de calidad, en directa relación  con la consecución de la misión, visión y el proyecto educativo institucional.

 Profesor Ricardo Rosales R.
Mg. en Dirección y Liderazgo de Organizaciones Educativas. 

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[1] 1954, Kenneth Boulding. “La teoría general de sistemas y la estructura científica”.

[2] Sandoval-Caraveo M.C. El sistema organizacional. Hitos de Ciencias Económico Administrativas. 2007;13 (37):137-140

La imagen fue extraída de http://sociabilidades-websoc.blogspot.com 

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