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¿Para qué planificar las clases?

004planificacion2En otros países le llaman programación de clases, planeamiento didáctico, preparación metodológica, entre otros. Sin embargo la idea es la misma: organizar los contenidos en función a las habilidades que el estudiante debe lograr de acuerdo a los aprendizajes esperados y los recursos educativos - que el profesor tiene al alcance- para desarrollar el proceso de enseñanza-aprendizaje. Sin embargo, conociendo loa beneficios de la planificación, ¿Por qué nos cuesta tanto planificar? ¿Por qué la clase no "sale" como lo planificado? ¿Por qué la planificación quita tanto tiempo?
Trataremos de aclarar estas inquietudes tomando en cuenta el debate que se ha generado en nuestro facebook tras la pregunta ¿Para qué planificar nuestras clases?

Entendiendo que la planificación es un elemento central en el esfuerzo por promover y garantizar los aprendizajes de los estudiantes (al menos, en papel) y que permite maximizar el uso del tiempo, definir los procesos y recursos necesarios para que los estudiantes logren los aprendizajes que deben alcanzar (Mineduc, 2010); planificar no debería ser un trámite por más que se convierta en ello. Planificar sirve como instrumento de reflexión sobre la propia práctica. Es decir, la práctica no se improvisa sino que se planea para decidir y valorar el trabajo que se hará en cada clase, con cada curso, en cada colegio. En otras palabras, para cada realidad.

¿Por qué nos complica planificar?

Aunque somos conscientes de los beneficios de la planificación de las clases, esta actividad nos cuesta por distintos motivos. Entre los que destacamos:

1) Mala disposición. Tanto del docente como de todos los actores del proceso pedagógico (Director,Jefe UTP, Coordinadores de ciclo, entre otros).

2) Desconocimiento sobre cómo planificar. "Para planificar, los colores..." el Ministerio de Educación puede sugerir un tipo de planificación sin embargo, el colegio plantea su propio modelo y para el profesor ninguno le es apropiado. El "arte" de planificar tiene estrecha relación con la organización del trabajo y como el profesor es capaz de organizar y sintetizar su información. Así pues será normal que para algunos profesores les acomode planificar clase a clase mientras que otros, la planificación por unidad es la más adecuada. Estos profesores tienen pensamiento inductivo, van de lo más específico a lo más general mientras los profesores que se inclinan por una planificación mensual, semestral y/o anual poseen pensamiento deductivo organizando la información de lo más general a lo más particular. El detalle está en que ni el Ministerio ni los colegios respetan las diferencias individuales de cada docente, imponiendo muchas veces un modelo de planificación para hacer el trabajo de la unidad pedagógica algo más homogéneo, pero olvidando que el trabajo docente no lo es.

{xtypo_quote_left}Las planificaciones son nuestra evidencia de una clase preparada y reflexionada y se transforma en un instrumento al momento de suceder inconvenientes{/xtypo_quote_left}

3  Tiempo invertido en ello.  Así lo comenta Carolina Delos Ángeles Cavieres en nuestro facebook. "Muchas veces sobrepasa a las horas de contrato para clases", a lo que agrega Daniel Paillavil "lleva a destinar nuestro tiempo personal en esa labor".
Entendiendo estas razones, podríamos argumentar desde la lógica administrativa: ser profesor implica la preparación de nuestras clases. Por lo menos así lo establece el Marco de La Buena Enseñanza en el dominio A A1 - A2 - A3 - A4 - A5 dominio B B1 - B2 - B3 - B4 dominio C C1 - C2 - C3 - C4 - C5 - C6 dominio D D1 - D4 - D5. Sin embargo, una cosa es lo que establece el MBE y otra muy distinta lo que podemos realizar como docentes en la realidad.

¿Por qué la clase no "sale" como lo planificado?

Podemos realizar una perfecta planificación, le hemos dedicado tiempo a su desarrollo y elaboración pero la clase es totalmente distinta a lo planificado. Las razones pueden ser algunas de estas:
1 Ocupar una planificación que no está pensada para nuestra realidad.  Muchas veces - para ahorrar tiempo - nos tentamos en "bajar" planificaciones hechas desde internet, conseguirlas con algún compañero o comprar el libro de planificación de nuestra asignatura. Eso esta bien, siempre y cuando, nos sirva de orientación para la elaboración de nuestra propia planificación. Por lo tanto, la planificación - al igual que los recursos educativos- deben estar ajustados al contexto y realidad.


2 Imponderables no contemplados. Hay imponderables que no podemos manejar en nuestra planificación tal y como ensayos para una actividad o catástrofes naturales. Pero hay otros imprevistos que sí podemos tomar en cuenta al momento de elaborar la planificación tales como feriados (para que la planificación coincida con las horas que los planes y programas estipulan), actos, aniversarios de colegio, entre otros.


3 La planificación no es apta para las necesidades. Cada colegio tiene sus características que la hacen una institución única. Por lo tanto cada establecimiento educativo necesita planificar sus actividades de enseñanza y aprendizaje de acuerdo a sus fortalezas y necesidades.  Desde esta perspectiva no todas las planificaciones  son aptas para cada colegio ni para cada profesor. Hay que buscar el modelo adecuado para ambos.

¿Por qué la planificación quita tanto tiempo?

Sin duda, el planificar conlleva llevarnos "trabajo para la casa". Y si a ellos le sumamos que no vemos ningún beneficio en lo administrativo y en el aula, es cierto que pocas ganas darán de planificar. Pero ¿por qué la planificación quita tanto tiempo al docente? Básicamente porque no existen los mecanismos que permitan que el profesor haga esta actividad de manera tranquila y reflexionada. Un sistema automático similar a lo que muestra educarchile o lo creado en España para una programación  didáctica en competencias. De manera que podamos automatizar  lo técnico para dejar tiempo a lo verdaderamente importante.

Entre los beneficios de planificar que sobrepasan -a mi parecer- el exceso de tiempo en su realización, encontramos que nos permite "cuidarnos las espaldas". Pongo el siguiente ejemplo: clase sobre partidos políticos, el jefe de UTP debe revisar la planificación, si da el visto bueno significa que la clase no tendrá inconvenientes, al menos, de contenidos. Sin embargo si un padre llega a reclamar por los contenidos vistos, tal vez con mucha carga política hacia un sector, el profesor tiene como prueba la planificación y mostrar lo que se hizo en esa clase. Más aún puede argumentar que el jefe UTP no tuvo inconvenientes con el tema. Con este ejemplo, queremos decir que las planificaciones son nuestra evidencia de una clase preparada y reflexionada y se transforma en un instrumento al momento de suceder inconvenientes. El para qué de planificar nuestras clases, es para tener una evidencia de nuestro trabajo profesional. Hay muchos otros para qué, pero ninguno de ellos se relaciona con nuestro autocuidado como docentes.

 

Bibliografía
Mineduc (2003): Marco de la Buena Enseñanza en: http://www.simce.cl/fileadmin/Documentos_y_archivos_SIMCE/Material_de_apoyo_establecimientos/MBE.pdf

Mineduc (2010)

a) Programas de estudio

b) Orientaciones para la planificación curricular año 2010 http://www.mineduc.cl/usuarios/basica/File/planificacion%202010/Planificacion_2010.pdf

Imagen extraída de http://ccardozo.blogspot.es/i2010-11/

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