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Ser profesor en: Venezuela II

docente2Dileyda Azuaje nos comenta la realidad de un profesor en Venezuela que se complementa muy bien con la entrevista que hace un tiempo nos entregó Nora Espinel

1.- ¿Qué te motivó a ser profesor? ¿Qué pensaron tus cercanos?
Siempre me gustó el ambiente escolar cuando iba en secundaria y desde los  13 años tuve un deseo indescriptible de ser profesora; en aquel entonces me interesaba por el área de Inglés, pero luego, cuando efectué  la solicitud del examen de admisión para la universidad, cambié mi decisión y me fui por el área de Lengua  y Literatura, reconociendo mi gusto por las letras y mi pasión por la lectura.
Las reacciones de mis allegados fue variada: mis padres me prestaron totalmente su apoyo moral y económico, contrario a otros familiares que hubiesen querido que yo estudiara Derecho o Ingeniería, mientras que a mis amigos les sorprendió mi decisión (algunos pensaban que iba estudiar Psicología).

2.- ¿Cómo es el trabajo de un profesor en tú país? (podrías referirte a horarios, condiciones de trabajo, entre otros)
A nivel de secundaria los horarios pueden variar muchísimo, ya que primero depende del turno (mañana, tarde o ambos) de la institución y segundo de la cantidad de horas disponibles en el área que se especializa el docente. Sin embargo, en líneas generales un profesor a este nivel debe tener una cargar máxima de 36 horas académicas (1 hora académica es igual a 45 minutos), la cuales todas se deben cumplir con estudiantes, ocasionando a veces que tengamos que llevarnos trabajo para nuestras casas.
En cuanto a las condiciones de trabajo, en Venezuela existen dos realidades (educación privada y pública) y yo navego entre ellas, trabajando en las mañana en un colegio privado y en las tardes en un liceo público; esta bifurcación surge en cuanto a la calidad o variedad de recursos de los que dispone un docente o el mismo estudiante: en la privada se cuenta con más opciones como con el mantenimiento de la estructura de la institución, acceso a libros actualizados, materiales de apoyo, tizas, marcadores… mientras que en el instituto público los recursos dados son limitamos a lo básico y todo aquello “extra” usualmente corre por cuenta del salario propio del profesor o por lo que denominamos autogestión.
A veces toda esta situación, aunada a los constantes cambios producidos en las formas de planificación de los lapsos escolares y los problemas sociales y/o económicos de los estudiantes, puede resultar agobiante y es aquí donde la vocación del profesor toma su máxima expresión haciendo posible lo imposible.

{xtypo_quote_left}Colega, sé que a veces te sientes abatido, cansado, poco reconocido y hasta burlado pero conserva las ganas de hacer bien tú trabajo y alimenta ese espíritu que ilumina el día de cientos, miles y hasta millones de estudiantes que te han visitado, visitan o visitarán tus horas de clases{/xtypo_quote_left}

3.- ¿Cuál es el status del profesor frente  a otras profesiones (médico, ingeniero, abogado, etc.)?
En lo personal, pienso que a pesar de trabajar diaria y arduamente para conseguir un estatus elevado el profesor se ha convertido en el menospreciado de los entes gubernamentales. ¿Será que cuesta mucho reconocer la importancia que tenemos como formadores de otros futuros profesionales?.
 
4. En Chile los profesores están continuamente exigiendo un aumento en sus remuneraciones y señalan como una causa de los problemas educativos los bajos sueldos que reciben ¿Cuál es la situación que se vive en tú país? ¿Consideras que es decisivo el sueldo al momento de enseñar en el aula?
Aquí en Venezuela también se está exigiendo constantemente el aumento de sueldo para los educadores  y a pesar de que hace poco (después de dos años en espera aproximadamente) se produjo un aumento de sueldo de 40%, nos resulta insuficiente en relación al alto nivel que alcanzó la inflación en mi país. 
Sin embargo, no le adjudicamos al bajo sueldo los problemas educativos (aunque sí influye), ya que particularmente pienso (al igual que muchos colegas)  que estos son producto de un Currículo Básico Nacional descontextualizado y la necesidad irrefutable de programas y/o medidas que solventes las deficiencias culturales y sociales. No pienso que ganar menos o más me haga un mejor o peor profesor.

5.- ¿Es decisivo el aporte de las Tecnologías de la Comunicación y la Información (TIC) en tu trabajo diario? ¿y en el sistema educacional en que laboras?
Actualmente, no es algo decisivo. Sin embargo, en la propuesta del Currículo Básico Nacional se plantea la incorporación de las TICs  como un pilar en la educación y se está trabajando de manera pausada para llevar esto a cabo y personalmente he ido acrecentando paulatinamente el uso de las TICs en mis labores y las de mis estudiantes.
Asimismo, en Venezuela se está ejecutando el Programa Canaima Educativo que consiste en la dotación de computadoras para cada estudiante a nivel de primaria, así como también la capacitación docente y estudiantil para el uso de las mismas.
En pocas palabras, quizás en este momento no es una prioridad en nuestro sistema educativo ni estemos liderando este proceso de la revolución tecnológica pero hay muchas personas, como yo, que estamos trabajando en pro de ello.

6.- ¿Cómo ves al profesor frente al uso de las TIC en sus clases?
Puedo apreciar básicamente dos tipos de reacciones en los docentes con respecto al tema: primero está aquel profesor que demuestra inseguridad, miedo a adaptarse, aprender o utilizar las TICs en sus clases, usualmente son aquellos que dicen “yo aprendí sin eso” o  “eso no es necesario”; y segundo tenemos al profesor seguro de sí mismo que, aunque sepa poco o nada del tema, está dispuesto a aprender y a poner en práctica el uso de las TICs en sus clases.
En Venezuela, existen docentes comprometidos que están dispuestos a adaptarse para llegar a sus estudiantes y sabemos que la tecnología es un medio para lograrlo.

 7.- ¿Cuáles son tus desafíos profesionales?
Mis mayores desafíos son mantener mi norte, mi vocación y mis ganas de mejorar cada día; es seguir escuchando y atendiendo las necesidades de mis estudiantes en armonía con mi vida personal y mantener las fuerzas para sobreponerme a las problemáticas que presente mi país a lo largo de mi carrera.

8. ¿Otra cosa que te gustaría comentarle a tus colegas chilenos?
Colega, sé que a veces te sientes abatido, cansado, poco reconocido y hasta burlado pero conserva las ganas de hacer bien tú trabajo y alimenta ese espíritu que ilumina el día de cientos, miles y hasta millones de estudiantes que te han visitado, visitan o visitarán tus horas de clases.

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