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Educación en una sociedad conductista

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Leyendo últimamente los periódicos me he puesto a pensar en la forma en que algunas instituciones gubernamentales se relacionan con los ciudadanos y actúan para lograr los objetivos que buscan: si no pagan su pasaje del autobús o no llevan el cinturón de seguridad los multamos, si reciclan o van a votar reciben un beneficio. En realidad, estos mecanismo han resultado eficaces y han permitido evitar accidentes o aumentar el reciclaje de la basura.

En la escuela ocurre algo similar: las calificaciones positivas por participar en una "actividad extraordinaria", amenazar con una anotación positiva, los "semáforos de Lavín" o la entrega de beneficios económicos a las escuelas con mejores resultados son ejemplos de un razonamiento con base o aire conductista. Estas dos cuestiones me generan la siguiente pregunta ¿Existe alguna relación entre un sistema educativo que tiende, involuntariamente o conscientemente, al conductismo y los mecanismos de actuación del ser humano y las organizaciones en la sociedad? ¿es posible que ser educados de manera conductista nos lleve a reproducir tales comportamientos en la sociedad?

No se puede negar que de una u otra forma actuamos de acuerdo al esquema estímulo-respuesta en diferentes circunstancias de la vida y no nos sentimos necesariamente manipulados o manipuladores. Sin embargo, los propuestas educativas y las propuestas de los sistemas educativos están cada vez más preocupados de la generación de condiciones de aprendizaje más cercanas a la construcción de conocimiento y al desarrollo del interés personal en el aprendizaje que a la mera reacción y los refuerzos que nos presentan (calificaciones, anotaciones en el libro de clases, por ejemplo).

{xtypo_quote_left} A la larga, lo que esperamos de los estudiantes (y por ende, de los futuros ciudadanos) es lo que recibiremos {/xtypo_quote_left}

No obstante, día a día los actos educativos nos muestras un interés mayor en el resultado que en el proceso, en la nota que en el aprendizaje, en el comportamiento tranquilo que en el responsable. A la larga, lo que esperamos de los estudiantes (y por ende, de los futuros ciudadanos) es lo que nos entregarán: si el principal interés es que pasen de curso, pasarán (aún cuando efectivamente no aprendan) o no pasarán. Si queremos que cumplan con las normas de la escuela, lo harán o recibirán las consecuencias de sus actos si los "pillan".

La educación cumple un rol social y debe preparar para enfrentar las necesidades de la sociedad. En estos momentos las instituciones, las empresas y la construcción de la sociedad del conocimiento requieren de personas que actúen de manera independiente, que sean creativos, responsables y no hagan solamente lo que se les dice o aquello con lo que obtienen un beneficio. Al mismo tiempo, y algo que considero más importante, cada persona debe buscar desarrollarse plenamente, buscando la realización personal y ser responsable, independiente de los beneficios o castigos que reciba.

¿Puede ayudar la educación en esto? Claro que puede, dentro del rol que se corresponde y como complemento a la formación familiar. Pero, para lograrlo debe, por ejemplo, redefinir el rol de la evaluación en la enseñanza o buscar alternativas al tándem acción negativa - castigo que apunten a la resolución de conflictos o la creación de mecanismos que desarrollen la madurez y la responsabilidad del individuo. Sin duda creo que el conductismo estará presente en la educación y la sociedad siempre, pero espero que su influencia disminuya cada vez más en beneficio de una educación más profunda.


imagen extraída desde http://centros5.pntic.mec.es/ies.victoria.kent/Rincon-C/Curiosid/Rc-30/RC-30.htm

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